Sigo viaje atravesando campos yermos , arrasados por
la avaricia y la nececedad del hombre.
Esfuerzo perdido en la liquidada frontera de la mayor
de
las mentiras.
La imaginación sacrificada , ilusiones sangrando
y el daño repartido, por los mismos que siguen esperando a que algo
suceda.
Los mismos estúpidos que encontraran el abismo a
mitad del camino.
Malos tiempos para regalar bondad,
malos tiempos
para la carne muerta,
Tiempo de congregar a los amigos, dejar pasar a los
ajenos, enterrar en la arena del olvido a los enemigos.
Tiempo de reorganizar la casa y matar los parásitos
que se alimentaron de tu sangre y
esfuerzo.
Cumpliendo un ciclo
a las puertas de un horizonte en llamas.
Pequeñas posesiones.
Todos los días mi voluntad golpea en el mismo lugar...a veces suave, a
veces fuerte.
Golpes que sirven para sujetar o clavar, romper o destrozar lo que me propongo.
Tengo un cuchillo afilado en mi
ambición, con el que a diario
cerceno mil cabezas de la Hidra de la
ansiedad...
con el que despedazo los
problemas... haciendolos pequeñitos...
fáciles de matar.
Dispuesto a permanecer,
aunque el deseo disminuya en su intensidad.


