martes 21 de febrero de 2012

Sigo viaje...


Sigo viaje atravesando campos yermos , arrasados por la avaricia y la nececedad del hombre.
     Esfuerzo perdido en la liquidada frontera de la mayor
     de las  mentiras.
La imaginación sacrificada , ilusiones sangrando y  el daño repartido, por los mismos que siguen esperando a que algo suceda.
Los mismos estúpidos que encontraran el abismo a mitad del camino.
Malos tiempos para regalar bondad, 
malos tiempos para la carne muerta, 
alimento de carroñeros que aprendieron a vivir a costa del esfuerzo de otros y  de su energía.


Tiempo de congregar a los amigos, dejar pasar a los ajenos, enterrar en la arena del olvido a los enemigos.
Tiempo de reorganizar la casa y matar los parásitos que se alimentaron  de tu sangre y esfuerzo.
Cumpliendo un ciclo  a las puertas de un horizonte en llamas.

Pequeñas posesiones.

Todos los días mi voluntad  golpea en el mismo lugar...a veces suave, a veces fuerte.
Golpes que  sirven para sujetar o clavar,  romper o destrozar lo que me propongo.


Tengo un cuchillo afilado en mi ambición, con el que  a diario cerceno  mil cabezas de la Hidra de la ansiedad...
con el que despedazo los problemas...  haciendolos  pequeñitos...
fáciles de matar.
     Dispuesto a permanecer,
     aunque el deseo disminuya en su intensidad.
     

martes 31 de enero de 2012

La Todopoderosa escoba (Retama)



“”Mata de la familia de las Papilionáceas, de dos a cuatro metros de altura, con muchas verdascas o ramas delgadas, largas, flexibles, de color verde ceniciento y algo angulosas, hojas muy escasas, pequeñas, lanceoladas, flores amarillas en racimos laterales y fruto de vaina globosa con una sola semilla negruzca. Es común en España y apreciada para combustible de los hornos de pan.””




Omnipresente escoba ,es la compañera que no falla en las montañas del sistema central.

 Cortados,zanjas, paredes verticales... Colonizando el terreno donde casi nada crece.

                                                                    Soportando la nieve
 Con las raices petrificadas en la cabecera de una cascada de hielo. En verano florecerá.
 Si alguna vez perdiste el camino y no te quedó mas remedio que atravesar el escobal, sabes de su energía y resistencia.
Con los años uno da en pensar que sabe como "torearlas"... hasta el próximo encuentro con sus retorcidas y entrelazadas ramas.
Te derribará , te agotará y se  harán interminables unos metros sumergido en su enredado mundo.

 Abrir huella en la nieve que la cubre es un deporte intenso...que te devolverá la humildad perdida

En la eterna búsqueda del "Chupitel Perdido" hemos vuelto a pagar la osadía de enfrentarnos a ellas.
Así, por las buenas, como si no hubiésemos aprendido nada.
Y otra vez , las escobas y la sierra misma, sin nieve y helada, nos ha puesto en nuestro lugar.
Seran  días de entrenamiento. Aun no se muy bien para que.